lunes, 14 de noviembre de 2011

LA REFORMA: LOS ESTUDIANTES IMPONEN SUS CONDICIONES

Universidad es un conjunto de personas aglutinadas espontáneamente en torno al oficio del saber.   (Alfonso Borrero Cabal S.J.)

Como comentábamos en la pasada entrada, el Gobierno Nacional en cabeza del Presidente Santos se vió forzado a retirar el proyecto de ley que reforma la educación superior, pero ya no con la condición de que los estudiantes levanten el paro, si no que lo hizo sin ningún condicionamiento para demostrar su "buena voluntad y espíritu democrático". Ahora los estudiantes, conocida la decisión del Presidente, exigen tres condiciones para levantar el paro: retiro efectivo del proyecto de ley (que ya solicitó el Gobierno al Congreso); Garantía de que el Gobierno establecerá la estrategia para obtener un nuevo proyecto en Consenso con el movimiento estudiantil MANE y otros actores; y finalmente, que el gobierno y las universidades garanticen que podrán terminar el segundo semestre y seguir con sus movilizaciones.
La decisión del Gobierno ha suscitado posiciones a favor y en contra de reconocidos académicos y columnistas en todo el país. Algunos argumentan que se perdió el principio de autoridad y que los estudiantes tienen la capacidad de imponer una reforma que se ajuste a sus planteamientos, aspiraciones y reivindicaciones. Otros piensan que el gobierno actuó bien y que ahora sí podrá construirse una reforma de la educación que se ajuste a la realidad nacional e internacional, con un verdadero espíritu democrático e incluyente en el que las comunidades académicas van a liderar el proceso.
En lo que sí hay acuerdo de la mayoría es en que el Gobierno manejó equivocadamente la socialización del proyecto, trató de imponer su modelo de universidad y enfatizó demasiado los temas de cobertura y no de calidad, y terminó presentando un proyecto reformado con pocos elementos de innovación con respecto a la Ley 30 de 1992. Tal como lo afirma el Dr. Luis Enrique Orozco, académico de la Universidad de los Andes:
"Estamos en una situación crítica por el silencio de los rectores, por el silencio de los profesores y los líderes intelectuales, por el oportunismo político de turno y por una cierta ineficacia práctica, de buena fe, de parte del Ministerio. Si eso se hubiera manejado con una metodología más clara, no estábamos en esta situación."(ver El Espectador 9-11-11 sección Vivir)
De ahora en adelante los estudiantes exigirán la interlocución directa con el Presidente y el compromiso público del gobierno en los puntos que a su juicio deba contener la reforma. Las marchas del movimiento estudiantil en las principales ciudades del país han sido hasta ahora pacíficas, lo cual demuestra madurez y responsabilidad y también la inteligencia de los dirigentes, quienes han entendido que no deben recurrir a la violencia, si quieren ganar el apoyo de la sociedad.
En mi opinión, los estudiantes lograron detener la iniciativa del gobierno, conocen muy bien la posición de ventaja que ahora tienen y la van a saber utilizar muy bien. Ojalá que la fortaleza y transparencia que ha demostrado la juventud universitaria colombiana no se deje penetrar por quienes, (como ocurre siempre en estos casos), quieren pescar en río revuelto. El debate tiene que estar siempre enmarcado en el principio universal de la búsqueda de la verdad.

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